Aprovechar un pasillo estrecho


Un vestidor abierto que ocupe de suelo a techo
Puede que solo tengas una pared disponible para instalar tu vestidor abierto, por lo que merece la pena que lo planifiques desde el suelo hasta el techo, con baldas hasta arriba. Las baldas son una solución perfecta en el caso de que el espacio sea reducido. Y esto es porque ocupan bastante menos que los cajones, ya que estos necesitan ir encajados en una estructura (y también resultan más caros).
Puedes poner un espacio con una barra para colgar las prendas y en el resto poner baldas. Si necesitas guardar cosas pequeñas, puedes poner cajas o cestas decorativas.

Aprovechar un pasillo estrecho
En algunas ocasiones para llegar al dormitorio principal hay que atravesar un pasillo estrecho. Es un espacio que no presenta muchas opciones de uso. Pues bien, una buena forma de utilizarlo es disponer en él un vestidor abierto.
Le sacarás todo el partido si aprovechas las dos paredes. Coloca módulos de suelo a techo con barras, cajones y baldas. Eso sí, ten la precaución de dejar el espacio suficiente para pasar y utilizar el vestidor de forma adecuada (al menos unos 90 cm). Si el pasillo es muy estrecho solo podrás dispone el armario abierto en una sola pared.

Junto a las ventanas
Si tienes la suerte de tener una habitación libre para poner el vestidor abierto, conviene que aproveches los huecos libres, como el espacio que queda entre dos ventanas. O junto a una ventana y la pared.
Y esto sirve igualmente para un vestidor abierto en un rincón del dormitorio. Lo importante es saber cómo aprovechar el espacio alrededor de la ventana, también en la parte inferior y superior. Las baldas y los estantes son una solución práctica, aunque también puedes optar por poner una cajonera.